Sostenibilidad del Café de la Sierra Nevada
Cuando hablamos de Sostenibilidad en la comunidad Arhuaca de Sogrome,no hablamos de la Sostenibilidad del café de la Sierra nevada únicamente; nos referimos a llevar el pensamiento humano a la práctica de acuerdo con los ciclos de la vida de la Sierra Nevada de Santa Marta.
Parte de esto es por ejemplo el ritual de pagamento para hacer una nueva huerta, un diálogo íntimo con la montaña para ponernos de acuerdo con ella y demás habitantes.
O el bautizo de una cosecha nueva.
Algo más que la sostenibilidad del café de la Sierra Nevada
Mientras el mundo exalta la transformación y la ruptura de las tradiciones, como indígena sabemos que hay cosas que están destinas a Ser y Permanecer.
Hacemos todo lo necesario para que así continúe manteniendo siempre lo que consideramos acertado.
De otra forma no entenderíamos cómo la declaración de la Sierra Nevada por la UNESCO como “RESERVA DE LA BIOSFERA Y PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD” en 1979, no cobijara los hechos humanos que hemos desarrollado hasta convertirnos en una cultura milenaria.
Café orgánico o Café sostenible de la Sierra Nevada
Para nosotros de Amas la Sierra ningún café de la Sierra Nevada de Santa Marta es café sostenible por el solo hecho de ser café orgánico. Por fortuna, el sistema de vida en la naturaleza no se limita a una asociación reducida de especies. Es mucho más complejo pero menos dependiente de los humanos.
Cuando cultivamos el café lo hacemos guiándonos con el movimiento de la Estrellas, los ciclos de la vida de la Sierra Nevada y el espíritu humano de nuestra cultura.
La Sostenibilidad es Nuestra Conexión con la Sierra Nevada y el Planeta
No solo los indígenas creemos tener conexión con el territorio que habitamos, y por su puesto con el Planeta. De hecho, todos los humanos tienen una extraordinaria y asombrosa conexión con la Tierra.
Como si se tratase de una “red inalámbrica” global, toda persona está alimentada por esta red permanentemente, no es algo que decidimos, así ocurre.
Es por eso que, los Arhuacos no podemos pensar en el bienestar humano sin pensar en el bienestar de la Madre Tierra, o viceversa. Es más, lo que le hacemos a la Naturaleza, a la montaña y al Planeta nos lo hacemos a nosotros mismos.